Bajo el lema “nuestro poder, nuestro planeta”, el Día Internacional de la Madre Tierra 2026 nos enfrenta a una paradoja: la delgada línea entre el poder voraz para explotar y el poder de la acción colectiva para transformar. Involuntariamente evoca una visión antropocéntrica de servirse de la Tierra para beneficio propio y es precisamente ese ejercicio del poder, el que permite que el 1% más rico de la población genere más emisiones de GEI que el 50% más pobre1.
Esta lógica de explotación y acumulación no sólo ha profundizado las brechas de desigualdad preexistentes, sino que ha contribuido a rebasar los límites planetarios que regulan la estabilidad y resiliencia de la Tierra2, muestra de ello es el incremento de la temperatura global, la acidificación de los océanos, el agotamiento de la capa de ozono, la erosión de los suelos, y la pérdida de biodiversidad, por mencionar algunos ejemplos.
No basta con reconocer la crisis: necesitamos transformar las estructuras que la sostienen.
La ruptura de estos procesos críticos no es un hecho aislado. Es el resultado de un modelo de desarrollo dependiente de los combustibles fósiles donde el sector energético es uno de los principales catalizadores de la crisis global.
A nivel mundial, este sector es responsable del 76% de las emisiones de GEI3, en tanto que a nivel nacional el panorama no es menor, pues México se calienta 1.6 ºC más rápido que el promedio global4, mientras que el sistema energético nacional es responsable del 64% de las emisiones de GEI5.
Frente a este escenario, la transición hacia energías renovables suele presentarse en el discurso como respuesta inmediata, sin embargo, cambiar la fuente sin repensar el modelo actual no resuelve el problema de fondo, por ello es necesaria una transformación profunda y sostenida: una transición energética justa6 que descarbonice la matriz energética y ponga al centro la justicia social.
La transición energética justa, implica el proceso gradual y participativo de transformación del modelo energético basado en combustibles fósiles a uno descarbonizado, que busca atender la emergencia climática, reducir las desigualdades estructurales y mejorar el bienestar y calidad de vida de las personas, al tiempo que reduce las emisiones de GEI y otros contaminantes.
En este sentido, es fundamental la democratización de la energía y la transformación integral de marcos normativos e institucionales, partiendo del reconocimiento de las realidades locales y garantizando la participación efectiva de las comunidades en la toma de decisiones.
Porque la energía también es poder, y hoy ese poder no está distribuido de forma equitativa, es fundamental transformar el sector energético en una herramienta de bienestar, justicia social y desarrollo regional. Para ello, es imperativo repensar el poder colectivo, trascender el discurso y transformar la acción.
“Nuestro poder, nuestro planeta” no puede quedarse en un lema, debe trascender a decisiones concretas sobre cómo producimos, distribuimos y usamos la energía. Que ese poder impulse una transición que no deje a nadie atrás, que reconozca las deudas históricas y que ponga en el centro el bienestar colectivo.
1 Organización de las Naciones Unidas, “Datos y cifras”. Disponible en: https://www.un.org/es/actnow/facts-and-figures.
2 Stockholm Resilience Centre, «Planetary Boundaries, «Stockholm University. Disponible en: https://www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html.
3 Climate Watch, «Historical GHG Emissions,» Climate Watch, 2026, https://www.climatewatchdata.org/ghg-emissions?ap3c=IGmORMzij99hINcKAGmORMxJMTE8kQlzfIVY-_DLTNjBv9s_vA&breakBy=sector&chartType=percentage&end_year=2023&start_year=1990.
4 Estrada Porrúa, Francisco, Zavala Hidalgo, Jorge, Martínez Arroyo, Amparo, Raga Graciela, Gay García, Carlos. 2023. Estado y Perspectivas del Cambio Climático en México: Un punto de partida. México: Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático UNAM. https://www.caacs.unam.mx/wp-content/files/estado-y-perspectivas-del-cambio-climatico-en-mexico-un-punto-de-partida-unam.pdf.
5 Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, “Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero 1990-2019”, México, Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, 2022.
6 Definida también por la Ley de Planeación y Transición Energética como “la modificación del sistema energético a partir de la migración de un sistema basado en energías fósiles hacia uno sustentado preponderantemente en energías renovables y de bajas emisiones”.
